Familias tienen que realizar la difícil tarea de extraer agua de los pozos con una pesada manigueta
Familias tienen que realizar la difícil tarea de extraer agua de los pozos con una pesada manigueta

Alcaldía de León se hace de la vista gorda con crisis de agua en comarca Carlos Canales

wm-dario wm-dario

Más de tres comunidades de la zona baja del municipio de León, se acercan desde el amanecer a los pozos artesanales para conseguir el agua en el verano y trasladarla al hogar. Familias tienen la esperanza que la comuna les lleve el servicio de agua potable para el 2022.

Abigail Rodríguez, tiene que levantarse todos los días a las 4:00 de la mañana, para abastecerse de agua en uno de los pozos artesanales de su comunidad y realizar la ardua tarea del hogar.

Se trata de la comarca Carlos Canales, una tierra donde escasea el agua durante los meses de verano. Fundada hace 50 años, se ubica en el kilómetro 96 y medio de la carretera a Poneloya en el municipio de León. Aquí existen al menos 10 pozos artesanales de 8 metros de profundidad. Un sistema comunitario que refleja las dificultades que enfrentan las familias para llevar el servicio de agua a sus hogares. 

“Las personas no tienen agua potable en sus hogares. Todos nos abastecemos de agua de pozo comunales y tenemos que buscarla a larga distancia para tener el recurso. Esto es una problemática para nuestra comarca porque los pozos no tienen agua suficiente y cuando se dañan no hay del todo principalmente en el verano”, expresó Rodríguez.    

Abigail y otros 800 usuarios viven a diario la misma situación, principalmente aquellos que no tienen los recursos económicos para pagar la construcción de un pozo en el patio de la casa cotizado entre los 25 y 30 mil córdobas.

El veterano Orlando López, camina más de 200 metros para abastecerse de agua, con la esperanza que pronto llegue el proyecto

Así lo indicó don Orlando López, un hombre de la tercera edad que vive en la zona alta de la comarca, ahí el terreno es rocoso y por el alto costo le es difícil construir un pozo, por lo que tienen que recurrir al pozo comunitario donde extrae el agua con una pesada manigueta, “supuestamente había un proyecto que iba a arrancar en noviembre, pero no sabemos qué pasó. Lo que hacemos es economizar el agua lo más que se pueda porque es costoso tener este recurso principalmente en el verano cuando varios de los pozos se secan”, refirió el anciano.

Proyecto en veremos por el retiro de donantes   

El último proyecto de agua potable y saneamiento que se ejecutó en esta comunidad, ubicada a 4 kilómetros al este del pueblo indígena de Sutiaba fue en el año 2011 con apoyo de la Unión Europea, a través de (COSPE) y aunque las familias se organizaron para trabajar en la obra, la mayoría coinciden que no resolvieron las necesidades de toda la comunidad, sumado a la falta de capacidad del Estado de llevar agua potable a la zona. 

En la desolada comunidad encontramos a doña Luz Marina Centeno, lavando en una piedra en el patio de la casa. Lamentó el retiro de los organismos que les estaba ayudando con el proyecto de construcción del pozo y red de agua potable que los abastecería casa a casa: “ya tenemos varios años esperando que llegue el proyecto, pero creemos que por la situación del país y la pandemia se ha retrasado la obra”. Sin embargo, refirió que están haciendo gestiones con  organizaciones no gubernamentales y la alcaldía para que haya mejoras y beneficio en el servicio para la comunidad “porque sin agua no podemos vivir ni hacer nada”, recalcó.   

Luz Marina Centeno

En la comunidad La Abangasca, la tabla de agua es buena, pero en los meses de marzo y abril los pozos tienden a secarse por el verano y el riego de los cañaverales, asegura Jaime Ruiz, un pequeño ganadero de la zona. “El problema es en el verano cuando el ingenio comienza a regar los cañales y lo que tenemos que hacer es cavar más el pozo para buscar la fuente por lo menos para abastecernos en la casa y ‘aguar’ a los animales que se ven afectado por la escasez de agua”, aseguró.

Este ganadero invirtió más de 30 mil córdobas en la construcción del pozo, instalación de tanque y tubería para abastecerse durante el verano. Lamentó la situación que están viviendo otras familias de la zona, principalmente las del norte donde no hay acceso al agua durante la temporada seca. 

El ganadero, Jaime Ruiz, invirtió más de 30 mil córdobas en la construcción del pozo, tanque y tubería para tener agua en el verano y ‘aguar’ a los animales en su finca en la comunidad Abangasca.

La misma mala experiencia se vive en las periferias de la ciudad donde las familias se quedan sin el vital líquido desde las 5:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde, creen que el principal problema es debido al crecimiento poblacional y falta de obras en el sistema de agua potable.  

“Aquí nadie se preocupa si tenemos o no agua, tenemos más de 40 días con este problema, pero los recibos vienen mes a mes con las grandes tarifas y si vas a reclamar no te resuelven y lo que te dicen es que tienes que pagar porque eso es lo que consumió. Esto ha crecido enormemente porque hay repartos donde quiera, pero ellos tienen que buscar solución”, comentó Alicia Díaz, pobladora de Subtiava.

Aún nada de construir el proyecto de agua y saneamiento más grande de Nicaragua.

En junio del 2021 el gobierno sandinista de Roger Gurdián, en coordinación con ENACAL presentaron el proyecto de agua potable y saneamiento más grande de Nicaragua, denominado “Programa Integral Sectorial de Agua y Saneamiento Humano (PISASH)”, el cual contemplaría la construcción de 18 nuevos tanques, 12 nuevos pozos y más de 180 kilómetros de redes de agua potable y alcantarillado sanitario, para beneficiar a 285 mil personas de la ciudad, con miras de poder cubrir en el futuro la geografía del municipio.  

Los pozos comunitarios tienden a secarse durante el verano y dejan sin agua a las comunidades de la zona baja de León. 

Dicho proyecto fue presentado durante la visita del presidente ejecutivo del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Dante Moss, quien proveerá parte del recurso financiero, estimado en 70 millones de dólares para mejorar el abastecimiento de la ciudad y algunos barrios donde el agua llega hasta en horas de la noche. 

La población sigue expectante la ejecución de este proyecto, mientras tanto la escasez de agua golpea y afecta a las comunidades del sector de Poneloya y barrios populares como Subtiava.

Publicado en ,

Deja un comentario