El decorativo candidato a alcalde de Granada que los sandinistas proponen para su próxima elección municipal

Desde el año 2012 el gobierno municipal es administrado por ediles del partido Frente Sandinista y en las “votaciones” del próximo 6 de noviembre no tienen ningún contrapeso.

22 septiembre, 2022

2:52pm

Redaccion Central

El actual vicealcalde Pedro Vargas Menas, es el candidato a alcalde de la ciudad de Granada por el partido Frente Sandinista, al igual que el resto de los municipios del país su selección no se realizó mediante consultas o encuestas, por el contrario fue propuesto en la boleta electoral de manera directa por la secretaria del partido de gobierno, donde las decisiones son tomadas por la pareja dictatorial.

En la ciudad colonial, Pedro Vargas, es reconocido como un talentoso escultor y  pintor, amante de la poesía y vida de Rubén  Darío, las que luego plasma en  esculturas, medallones y pinturas del máximo exponente del modernismo, estas  obras se exhiben posteriormente en su galería de bellas artes ubicada al final de calle La Calzada. 

Este candidato siempre viste de blanco con tela de lino fino, tratando de retomar una  antigua tradición granadina y  camina a paso lento con sus gafas oscuras por las calles de la Gran Sultana. Proviene de una familia de  tendencia libero-conservadora y su militancia al partido sandinista se registró en las elecciones municipales del 2012, cuando fue fórmula de la alcaldesa Julia Mena, bajo la denominada Alianza Unida Nicaragua Triunfa.

Vargas fue uno de los mayores tradicionalistas de las festividades marianas por su participación todos los años en los arreglos de las carrozas de la imagen de la  virgen de la Concepción que visita los barrios de Granada, previo a la solemnidad de las  festividades del 7 de diciembre, pero a raíz de los ataques del régimen sandinista a la jerarquía de la  iglesia católica se alejó de esta tradición.

Quienes tratan a Pedro Vargas lo catalogan como “una persona de hablar pausado,  tranquilo y hasta abordable, lamentablemente dentro de la administración edilicia tiene poco poder de decisión” dice una fuente cercana al candidato que pide omitir su nombre y recalca que “él nunca había militado de forma activa en ningún partido, porque siempre  se manejó  dentro del mundo artístico, donde ha trabajado como profesor de la escuela nacional de Bellas Artes”

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Alcaldía fue intervenida por Inifom

A finales del año 2019, Julia Mena se retiró  de la  alcaldía de Granada y la única respuesta que daban en ese momento los miembros de la dirigencia del partido sandinista,  ante el Concejo Municipal, es que su ausencia era por “razones de salud”, sin embargo, se conoció que la comuna fue intervenida por el Instituto de Fomento Municipal (Inifom), por irregularidades en la administración.

A partir de esa fecha, Pedro Vargas inició a asumir el rol de alcalde en funciones bajo una figura decorativa, porque las decisiones administrativas y financieras las ejecutaba Ana Patricia Corea de Inifom, llegando a ocupar, hasta la fecha, el despacho y personal administrativo de la alcaldesa Julia Mena.  

En las publicaciones de las redes sociales de la comuna granadina se observa en los actos de los proyectos de inauguración al edil en funciones, pero nunca lo destacan como alcalde y las exaltaciones siempre van enfocada al partido de gobierno y la pareja presidencial.

Como fórmula para las mal llamadas votaciones municipales del 6 de noviembre, Pedro Vargas lleva a Rosario Caldera López,  actual delegada del Ministerio de la Familia, esta funcionaria se destaca como miembro activo del Comité de los  Liderazgo Sandinista (CLS) y es una figura cercana a la dirigencia histórica del partido de gobierno.

En las calles y avenidas de la ciudad no existe un solo afiche que promueva la candidatura de Pedro Vargas, el trabajo de campaña siempre va enfocado en promover al partido y nunca a la figura de un liderazgo local.

“Votaciones” con un partido único

Silvio Prado, experto en temas de  municipalismo, sostiene que el régimen de Ortega y Murillo pretende con las “votaciones municipales” del 6 de noviembre, sólo  cumplir  con un requisito legal, para que la opinión pública internacional, no termine de aceptar que en Nicaragua existe una dictadura encabezada por Ortega y Murillo,  quienes  detentan el poder, desde el año 2007.

“Esas votaciones serán un procedimiento sin ningún contenido, porque el objetivo de los procesos municipales es la elección de nuevas autoridades en un ámbito de gobierno, pero recordemos que en los pueblos no hay autonomía, sólo existe administración, porque los ediles  no tienen poder de decisión”, resaltó el municipalista. 

Las “elecciones municipales” convocadas por un poder electoral controlado por magistrados del partido sandinista, no motivarán ni a las bases del partido sandinista, “porque el proceso no encierra ninguna incertidumbre, porque el  sandinismo no se  disputará el poder de los gobiernos locales”, aseguró el experto.

“En el proceso que se avecina, no será igual que las elecciones municipales del 2017, donde el partido sandinista perdió algunas alcaldías en el norte del país, esta vez no será igual, el sandinismo podrá hacer lo que quiera.  Toda elección encierra una incertidumbre, pero eso está descartado, porque todos los poderes están controlados por un partido”, enfatizó Silvio Prado.

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